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Propiedad y costes

El coste real de tener un velero

El precio de compra es la única cifra que todo comprador conoce y la menos útil para planificar. Lo que decide si tener barco resulta agradable es el presupuesto anual: amarre, mantenimiento y los componentes que envejecen aunque no navegues.

Por OnlySail Editorial
Veleros amarrados en fila en una marina en un día soleado y tranquilo, con agua azul clara

Un velero no es caro por una partida concreta. Es caro porque una docena de gastos moderados se repiten cada año y porque varios componentes importantes tienen una vida útil que se mide en años, no en millas navegadas. Quien lo planifica encuentra que tener barco es previsible. Quien solo presupuesta la compra se pasa dos temporadas absorbiendo sorpresas.

Todas las cifras dependen del tamaño, la antigüedad, la construcción, la zona, el puerto, el nivel de mantenimiento y cuánto trabajo asuma el armador. Usa las categorías como lista para pedir presupuestos reales en tu puerto, no como medias de mercado.

El precio de compra es solo el punto de partida

Antes de que el barco sea tuyo, presupuesta la inspección y la varada que conlleva, cualquier especialista de jarcia o motor que contrates, el traslado a tu puerto base, el registro y los impuestos del país de importación. En un barco con años suele haber además una lista pendiente: el trabajo que el armador anterior fue aplazando y que pasa a ser tuyo el día de la venta.

Amarre o fondeo

Para la mayoría de armadores es el mayor gasto anual y el más fácil de investigar antes de comprar. Los puertos suelen cobrar por metro de eslora, a menudo con suplemento por manga o multicasco, y el precio varía enormemente entre una marina urbana en temporada alta y un puerto pequeño o un muerto. Pregunta expresamente por la tarifa de invierno, si se permite vivir a bordo, los consumos de agua y luz y si el contrato incluye alguna varada.

  • Amarre en marina: el más caro, con mejor acceso y servicios
  • Muerto o boya: mucho más barato, exige auxiliar y más atención al tiempo
  • Estancia en seco: reduce incrustaciones y desgaste, pero suma grúa en cada botadura

Seguro

La prima depende del valor, la antigüedad, la construcción, la zona de navegación, la experiencia del armador y el historial de siniestros. Cubrir travesías oceánicas cuesta más que una cobertura costera, y muchas aseguradoras exigen una inspección reciente en barcos antiguos: conviene confirmarlo antes de comprar, no después.

Patente y varadas

Casi todos los veleros salen del agua al menos una vez al año. Un ciclo de varada incluye la grúa, el baldeo a presión, los días de explanada, la pintura de patente y la mano de obra si no la aplicas tú. Los ánodos se cambian a la vez, y la varada es el momento natural para revisar el retén del saildrive, el cojinete del eje, las tomas de mar y los rodamientos del timón.

Mantenimiento del motor

Un diésel auxiliar es barato de usar y no caro de mantener, siempre que el mantenimiento se haga de verdad. El trabajo anual suele ser aceite y filtro de motor, filtros de gasoil, turbina, revisión de refrigerante y correa, con el aceite de la transmisión o del saildrive en su propio intervalo. En catamarán, todo eso por duplicado. La mayoría de averías de motor en barcos de crucero vienen de circuitos de agua salada descuidados y de gasoil viejo, y ambas cosas son baratas de prevenir.

Velas

Las velas son consumibles de vida larga. El ultravioleta, y no las millas, causa la mayor parte del daño: un génova enrollado con la banda anti-UV agotada en clima soleado envejece mucho más rápido que uno bien protegido. Cuenta con lavados y reparaciones pequeñas de forma periódica y con la renovación del juego de trabajo en algún momento. Si el barco que visitas conserva las velas originales de los años noventa, incluye una mayor y un génova nuevos en tu oferta.

Jarcia firme

La jarcia firme es el coste oculto clásico. Muchas aseguradoras y la mayoría de riggers trabajan con un intervalo de sustitución recomendado para el cable de inoxidable —se habla habitualmente de diez a quince años, y menos en el trópico— y reenjarciar por completo un crucero medio es, como mínimo, un gasto de cuatro cifras. Al comparar dos barcos parecidos, la fecha del último reenjarciado puede pesar más en tu presupuesto que la diferencia de precio.

Jarcia de labor, herrajes y lonas

Drizas, escotas y cabos de control se sustituyen poco a poco, no de golpe. El sol y la sal también trabajan sin descanso sobre capota, bimini, funda de mayor y lonas de bañera, un gasto recurrente que casi todos los primeros armadores olvidan. El mantenimiento de winches es barato y perfectamente asumible por el propietario.

Baterías, carga e instalación eléctrica

El parque de baterías de servicios es una pieza de desgaste con vida definida. El plomo-ácido es más barato de comprar y dura menos; el litio cuesta bastante más al principio y obliga a revisar todo el sistema de carga. Añade alternador, regulador, solar, cargador de puerto y el propio cableado, y la electricidad se convierte en uno de los gastos imprevistos más frecuentes en barcos con años, sobre todo donde armadores anteriores añadieron circuitos por su cuenta.

Inspecciones y peritajes

Más allá de la inspección previa a la compra, es habitual necesitar un informe de estado o de valor para renovar el seguro cada cierto tiempo, además de revisiones de jarcia en el pie de mástil o subiendo a la cruceta. Algunas banderas y regímenes de chárter exigen inspecciones de seguridad periódicas y certificación del equipo.

Registro y normativa

Los requisitos cambian según el país y el uso del barco, así que trátalo como una tarea de información y no como un coste fijo. Tasas de registro o abanderamiento, situación de IVA o importación, equipo de seguridad obligatorio, revisión de la balsa salvavidas, batería y registro de la radiobaliza, revisión de la instalación de gas y licencias de radio se repiten cada uno con su calendario. El uso comercial o de chárter eleva bastante el listón.

Averías imprevistas

Cada temporada se rompe algo: una bomba, el pistón del piloto, la sonda, el enrollador, una toma de mar que gotea. Lo razonable es reservar una partida de imprevistos en el presupuesto anual en lugar de confiar en que no falle nada. En barcos con años, esa reserva no es opcional.

Presupuesto de mejoras

Casi todos los armadores siguen mejorando el barco: mejor fondeo, un piloto que gobierne bien en popa, placas solares, potabilizadora, electrónica actualizada, un auxiliar nuevo. Son gastos voluntarios, pero explican por qué muchos armadores gastan más de lo previsto: no porque el barco lo exigiera, sino porque la navegación que ahora hacen lo exige.

Tabla de planificación de costes de propiedad

Úsala como hoja de trabajo antes de comprar. Cada línea es una pregunta que debes resolver con un presupuesto por escrito o un documento del vendedor, del varadero o de tu aseguradora, en tu propio puerto y para el barco concreto que estás valorando.

Amarre o fondeo
Con qué frecuencia se produce
Continuo: se factura por año, por temporada o por mes
Qué determina el coste
Eslora y manga, recargo para multicascos, marina frente a muerto o seco, ubicación y temporada, y qué incluye el contrato (agua, luz, grúa)
Qué presupuesto o prueba pedir antes de comprar
Presupuesto por escrito de la marina que piensas usar para esa eslora y manga exactas, además de listas de espera, tarifas de invierno y si el amarre se transmite con el barco
Seguro
Con qué frecuencia se produce
Anual
Qué determina el coste
Valor asegurado, antigüedad y construcción, zona de navegación, experiencia de la tripulación y siniestralidad, y si la cobertura es de costa o de altura
Qué presupuesto o prueba pedir antes de comprar
Presupuesto por escrito de una aseguradora náutica con los datos reales del barco y las condiciones asociadas: antigüedad del peritaje y de la jarcia, o requisitos de invernaje
Varada y patente
Con qué frecuencia se produce
Normalmente una vez al año; en aguas frías, algunos armadores cada dos
Qué determina el coste
Superficie mojada, tarifas del varadero, días de explanada, tipo de pintura y si el armador prepara y aplica él mismo
Qué presupuesto o prueba pedir antes de comprar
Tarifario del varadero para grúa, baldeo, estancia y botadura en esa eslora, y la fecha de la última patente y cambio de ánodos en el historial de mantenimiento
Mantenimiento del motor
Con qué frecuencia se produce
Anual o por horas de motor; aceite y retenes de transmisión o saildrive en intervalos más largos
Qué determina el coste
Número de motores, potencia y accesibilidad, disponibilidad de recambios, si lo hace el armador y el estado del circuito de agua salada y del gasoil
Qué presupuesto o prueba pedir antes de comprar
Historial de mantenimiento con fechas y horas, horas actuales del motor y una revisión mecánica —compresión y refrigeración— en cualquier motor sin registros
Velas y jarcia firme
Con qué frecuencia se produce
Velas: lavados y reparaciones periódicas, renovación a lo largo de varias temporadas. Jarcia firme: sustitución en el intervalo largo que recomiendan riggers y aseguradoras
Qué determina el coste
Tamaño y número de velas, tejido y construcción, exposición al ultravioleta y clima, altura del palo y tipo de cable o varilla, y si hay que desarbolar
Qué presupuesto o prueba pedir antes de comprar
La antigüedad de cada vela y la fecha del último reenjarciado, por escrito; informe de un rigger y presupuesto de reenjarciado si la jarcia es antigua o de fecha desconocida
Baterías e instalación eléctrica
Con qué frecuencia se produce
El parque de servicios se sustituye según su vida útil; carga y cableado, a medida que envejecen o se mejoran
Qué determina el coste
Capacidad y química del parque, plomo-ácido frente a litio, alternador, regulador, solar y cargador de puerto, y la calidad de la instalación existente y de los circuitos añadidos
Qué presupuesto o prueba pedir antes de comprar
Fecha de instalación y tipo de baterías, informe de un electricista si hay cableado añadido de forma informal y presupuesto de la química que quieras montar
Registro y equipo de seguridad
Con qué frecuencia se produce
Tasas de registro o bandera, anuales o periódicas; balsa, batería de radiobaliza, gas y extintores, según la fecha de cada certificado
Qué determina el coste
País de registro y situación fiscal o de importación, uso del barco, privado frente a comercial o chárter, e inventario de seguridad exigido en tu zona
Qué presupuesto o prueba pedir antes de comprar
Justificante de IVA o importación y titularidad libre de cargas, documentación de registro vigente y fechas de caducidad de balsa, radiobaliza, bengalas, instalación de gas y extintores
Averías imprevistas
Con qué frecuencia se produce
Cada temporada, de forma impredecible
Qué determina el coste
Antigüedad y complejidad del barco, número de sistemas a bordo, nivel de mantenimiento anterior y precio de la mano de obra local
Qué presupuesto o prueba pedir antes de comprar
La lista de deficiencias del peritaje previo a la compra, presupuestada por un varadero, para que el trabajo del primer año sea una cifra conocida y no una estimación
Mejoras opcionales
Con qué frecuencia se produce
Voluntarias: suelen concentrarse en las dos primeras temporadas
Qué determina el coste
La navegación que realmente quieres hacer: fondeo, piloto automático, solar, potabilizadora, electrónica, auxiliar y pescantes
Qué presupuesto o prueba pedir antes de comprar
Tu propia lista por escrito de lo que le falta al barco para tu uso previsto, con precio de proveedor, sumada al presupuesto de compra en lugar de dejarla abierta

Cómo calcular tu propia cifra

Recorre la lista con presupuestos de tu puerto y tu varadero: amarre, seguro, una varada con patente, servicio de motor, una provisión para velas y jarcia repartida entre sus años de vida, otra para baterías, los trámites obligatorios, imprevistos y mejoras. Ese total es tu coste real de propiedad. Es mucho más útil que cualquier porcentaje publicado y te permite comparar dos barcos con honestidad, en lugar de hacerlo solo por el precio de venta.

Dos palancas cambian el resultado más que ninguna otra: dónde está el barco y cuánto trabajo haces tú. Un velero en un muerto, con un armador que hace el servicio del motor y pinta los fondos, vive en un mundo económico distinto al del mismo barco en una marina urbana con todo el trabajo contratado.